Octubre – Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama


Sentir es sanar...

Hace semanas que estoy pensando qué escribir para resaltar este mes de octubre, que se ha dedicado internacionalmente al cáncer de mama. Siento que, aunque no lo parezca, es un tema controversial, para mi por lo menos, porque el enfoque sigue siendo sobre qué hacer una vez ya se tiene la enfermedad, y no hay gran atención ni energía invertida en prevención.

No cabe duda alguna de que, en caso de manifestar un cáncer de mama (o de cualquier otro tipo de hecho), la detección temprana puede significar la diferencia entre que el paciente sobreviva o no. Por este motivo, vemos en muchos lugares las campañas para que las mujeres se hagan exámenes de mamografía, ya que esta es la prueba por excelencia para la detección de este tipo de cáncer, al menos es lo que nos hacen pensar. Desde mi experiencia, puedo decir que:

1. El bulto en el seno lo encontré yo misma.

2. Fue un ultrasonido, seguido de una biopsia lo que confirmó el diagnóstico de cáncer.

3. Me mandaron a hacer una mamografía, luego de confirmado el diagnóstico, y en esa prueba no salió nada. Y cuando digo nada, me refiero a que ni si quiera se registraba un bulto.

El informe de la mamografía indicaba que tengo mamas densas y que por ende debía hacerme un ultrasonido. Siendo que las campañas ponen tanto énfasis sobre la importancia de la mamografía, dándose entonces por entendido que es una herramienta eficaz, me pregunto cuántas mujeres realmente se harán un estudio adicional, como un ultrasonido, con el tiempo y dinero que esto conlleva. Pienso que no sería descabellado suponer que si la mamografía no muestra nada preocupante, pues no habrá de qué preocuparse.

Como siempre, el asunto no es preocuparse, según el caso, el asunto es ocuparse.

Entonces quisiera simplemente mencionar algunas cositas, aprendidas en este último año de inmersión total en el tema cáncer de mamas.

Primero, lo más importante es familiarizarte con tus propios pechos, conocerlos íntimamente y explorarlos regularmente, porque de este modo podrás reconocer tú misma cuando hay algo fuera de la normal.

Segundo, aunque esto es algo que no cubren los seguros, por lo que desafortunadamente puede ser prohibitivo para muchas personas, en caso de poderlo hacer, recomiendo una termografía. Este es un examen en el que no hay exposición a radiación, no duele, y registra desde mucho antes de lo que sería detectable un tumor, cualquier actividad de las células que podría indicar algo sospechoso, permitiendo entonces que la persona haga un seguimiento más a fondo en caso de considerarlo necesario.

Tercero, aunque incluso la Organización Mundial de la Salud dice que se desconocen las causas del cáncer de mamas, existen suficientes estudios como para poder suponer y entender que ciertas cosas aumentan las posibilidades de contraer esta enfermedad. Salvo el elemento genético, que además sabemos por estudios avanzados de epigenética que no tiene por qué ser determinante, todos los demás factores asociados con cáncer de mamas son cosas que nosotros mismos podemos controlar. En base a la extensa literatura que he consultado, los factores principales de influencia son: manejo del estrés y de las emociones, manejo de los pensamientos y creencias que tenemos sobre nosotros mismos y nuestro entorno, elementos tóxicos del ambiente (fuera y dentro de la casa) y cómo nos alimentamos.

Entonces, pues sí, es válido e importante invertir energía en encontrar una cura para esta enfermedad. Es relevante y necesario educar sobre las mejores formas de tener un diagnóstico temprano. Pero sobre todo es indispensable crear conciencia sobre cómo podemos prevenir esta enfermedad, y además tener muy presente, que nuestros cuerpos son sabios nos hablan… escuchemos.

Creo que lo primordial para mi en esta experiencia, desde el diagnóstico hasta la elección del camino a seguir en cuanto a tratamiento, ha sido aprender a confiar en mi intuición. Muchas personas me lo dijeron, confía en ti misma … nadie sabe mejor que tú lo que tú necesitas. Ante semejante panorama, puede ser abrumador sentirnos netamente responsables de nuestra propia salud, pero también hay que ver que asumir esta responsabilidad nos llena de fuerza y de poder.

En varios lugares he leído que uno de los mejores métodos de diagnóstico de cáncer de mamas son los sueños. Habrá quienes piensen que esto ya es el colmo de las ridiculeces… Yo solo hablo por experiencia propia, y por lo que he compartido con otras personas que han pasado por esto. No soy ni la primera ni la única mujer que soñó que tenía cáncer de mamas pocas semanas antes de recibir el diagnóstico... me encantaría saber si tú o alguien que conoces ha tenido esta experiencia también. Por favor compártelo en los comentarios.

Gracias por leer, y espero que este mes de octubre esté lleno de salud, esperanza, alegrías y mucho mucho amor.

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