Inyectando hierbas


"Las plantas nos aman. Nos ayudan a recobrar nuestra salud y todo nuestro ser. Las plantas son sanadoras." - Robin Rose Bennett

Ayer, por primera vez en mi vida, me apliqué yo misma una inyección. De hecho, ahora que lo pienso, será la tercera o cuarta vez que recibo una inyección punto. Y bueno, eso de ponérmela yo misma ya es, como decimos en panameño, "la tapa del coco." La verdad me sentí muy empoderada, con cada vez más la sensación de estar tomando las riendas de mi salud y de mi vida, lo cual me hace sentir fuerte... que a su vez es parte de mi sanación.


Resulta que en el mes de noviembre, cuando aún no estaba convencida de realizarme una cirugía tan monumental como una mastectomía bilateral, pasé bastante tiempo buscando opciones fuera de Panamá. Sentía que así tendría mayor posibilidad de lograr un tratamiento menos invasivo. Puede que esto fuera cierto, pero al final tuve la claridad de aceptar mi ubicación geográfica y los médicos a quiénes tenía acceso; agradeciendo de paso estar en una tierra donde la cirugía plástica es muy apreciada para así poder aprovechar una reconstrucción de mamas francamente muy bien lograda.


Durante este periodo de búsqueda básicamente establecí contacto con el Centro Médico de la Universidad de California San Francisco, donde la directora del centro especializado en mamas es una doctora reconocida por sus investigaciones que la han llevado a tratamientos innovadores y personalizados para cada caso; y con el Hospital Comunitario de Havelhoe en Berlin, un hospital antroposófico, con un departamento dedicado a la salud de las mujeres.


Fue gracias a las comunicaciones con la doctora del Hospital Comunitario Havelhoe, que ayer me puse la mentada inyección. Se trata de una inyección de muérdago (viscum album), que se aplica subcutáneamente. El tratamiento con el extracto de esta planta se utiliza en Alemania y otros países europeos en tratamientos integrativos de cáncer, para aliviar los efectos secundarios de los tratamientos convencionales y para apoyar al sistema inmunológico durante dichos tratamientos. Se han dado algunos casos donde pacientes han elegido tratarse exclusivamente con viscum album, sin someterse a los tratamientos convencionales (radioterapia, quimioterapia, etc.), el más conocido es el de Suzanne Somers, una actriz estadounidense que tuvo cáncer de mamas, y quien aunque se operó y recibió radioterapia, luego decidió continuar el resto de su tratamiento exclusivamente con muérdago y otros suplementos. Tengo la suerte de contar con una hermana que vive en Berlin, y ella me trajo a Panamá la dosis correspondiente a 3 meses de tratamiento, con la intención de estar preparadas para afrontar quimioterapia de ser necesario o simplemente para fortalecer mi sistema inmunológico en mi recuperación post-quirúrgica.


Actualmente en el Hospital de Johns Hopkins en EEUU se realizan estudios clínicos para estudiar el posible uso de muérdago para tratar ciertos tipos de cáncer sin la necesidad de utilizar también los tratamientos convencionales más tóxicos.


Aquí pueden leer más sobre cómo el viscum album es una medicina poderosa y efectiva en el tratamiento del cáncer: "Viscum album fermentado: inmunomulador y antitumoral", un enlace del Institut Khuab en Barcelona, España.